Estoy sentada en el sofá que me había encargado para Reyes. Con todo el jaleo de los últimos días se me olvidó cancelar el pedido ya que aunque lo tenía decidido, gastarme 1.500 Euros después de desembolsar 6 veces más para lo que ya sabéis, no podía permitírmelo. Lo pagaré a plazos con la tarjeta. Es más bonito de lo que recordaba, al haberlo encargado hace ya casi dos meses se me había olvidado lo bien que queda en el piso. Es grande y cómodo. Las niñas no saben qué hacer ya para estar pendientes de mí, fueron a comprarme una mantita preciosa en color avellana que no me he quitado ni un día. He releído mucho la tarjeta de Navidad que me envió A. La compró en Bruselas hace un par de años, según dice y esperaba el momento adecuado para mandarla. Tiene flores de pascua rojas y blancas y el papel es satinado y en relieve, conforme se abre tiene papel de seda y escrito a pluma dice:
"Te deseamos una vida llena de flores, como a ti te gusta, y que todo lo que te pase en este 2011 ¡sea maravilloso!
Te queremos,
A y SuperA "
Quizás pasara todo antes de que acabara el año para que los deseos de su tarjeta se hagan realidad...
He dormido poco y mal, me despertaba a media noche siempre con recuerdos malos de mi infancia: de cuando se olvidaron de recogerme en el 7º cumpleaños de C y nadie podía localizar a mis padres; de mi comunión, las malas miradas entre mis padres; de cuando mi padre se casó y no quiso invitarme porque decía que me iba a sentir acomplejada porque las sobrinas de su futura mujer eran mucho más guapas que yo. Del tanatorio, de su funeral... Ya no estoy cabreada con él ni con nadie. Aunque tampoco creo que les importe, iba a llamar a mi hermano esta semana, pero vi en Facebook que se ha ido a hacer snow a Baqueira y cuando llamé a mi madre se apresuró a colgarme rápidamente el móvil para que no le cobraran conferencia: está de crucero. Hay que joderse. Nadie tiene dinero, pero todos se van por ahí. Quedaría mejor decir que las niñas me obligaron a salir el 31, pero no es verdad, quise salir yo. Ellas no me han dejado sola ni un momento. B se ha venido al piso a dormir conmigo los días que lo he necesitado, A se ha preocupado de que me alimente bien, nunca han habido tantas verduras, frutas y comida rica en mi nevera. C me tenía al tanto de la vida social de la ciudad contándome las anécdotas más rocambolescas de estas semanas y D me ha llamado una media de 3 veces al día para hablar y que escuchara a sus niños. Los de mis jefes también me han llamado, vinieron a despedirse hasta el año nuevo porque se marchaban con una hermana de ella que vive en Bilbao y mis niños me dieron un abrazo enorme para que no les echara tanto de menos hasta la vuelta. Hacía ya un par de meses que estaba programado que se fueran y así, como decía mi jefa, tenía yo también unos días de vacaciones navideñas, pero ahora se sentía mal, porque no quería dejarme sola.
He dormido poco y mal, me despertaba a media noche siempre con recuerdos malos de mi infancia: de cuando se olvidaron de recogerme en el 7º cumpleaños de C y nadie podía localizar a mis padres; de mi comunión, las malas miradas entre mis padres; de cuando mi padre se casó y no quiso invitarme porque decía que me iba a sentir acomplejada porque las sobrinas de su futura mujer eran mucho más guapas que yo. Del tanatorio, de su funeral... Ya no estoy cabreada con él ni con nadie. Aunque tampoco creo que les importe, iba a llamar a mi hermano esta semana, pero vi en Facebook que se ha ido a hacer snow a Baqueira y cuando llamé a mi madre se apresuró a colgarme rápidamente el móvil para que no le cobraran conferencia: está de crucero. Hay que joderse. Nadie tiene dinero, pero todos se van por ahí. Quedaría mejor decir que las niñas me obligaron a salir el 31, pero no es verdad, quise salir yo. Ellas no me han dejado sola ni un momento. B se ha venido al piso a dormir conmigo los días que lo he necesitado, A se ha preocupado de que me alimente bien, nunca han habido tantas verduras, frutas y comida rica en mi nevera. C me tenía al tanto de la vida social de la ciudad contándome las anécdotas más rocambolescas de estas semanas y D me ha llamado una media de 3 veces al día para hablar y que escuchara a sus niños. Los de mis jefes también me han llamado, vinieron a despedirse hasta el año nuevo porque se marchaban con una hermana de ella que vive en Bilbao y mis niños me dieron un abrazo enorme para que no les echara tanto de menos hasta la vuelta. Hacía ya un par de meses que estaba programado que se fueran y así, como decía mi jefa, tenía yo también unos días de vacaciones navideñas, pero ahora se sentía mal, porque no quería dejarme sola.
- No estoy sola, vete tranquila. Estoy mucho más acompañada de lo que te puedas imaginar.
- Bueno, también podías venirte, si quieres, mi hermana está encantada de recibirte, pero como prefieres quedarte aquí que sepas que desde allí hablamos cuando quieras por Skype para que los niños te vean y tú los veas a ellos.
Salí el 31 y aunque quede fatal decirlo, me lo pasé genial. Hay mucha gente que no sabe lo que me ha pasado (incluso algunos puede que den por hecho que mis padres no viven desde hace años, porque apenas los nombré) así que decidí concentrarme y olvidarme por un momento de todo, necesitaba pasarlo bien. Las chicas iban todas muy guapas, cada una a su estilo y yo también me sentía guapa, de hecho esta vez no he censurado ninguna foto. De vuelta, sobre las 6 de la mañana, nos paramos a comer churros con chocolate y me sentaron de fábula. Ha sido la única noche desde el 24 que he dormido algo relajada. La sensación que tengo ahora es como si haya pasado mucho tiempo y como si un camión hubiera pasado por encima de mí. Me siento vieja y más sola. Es una tontería, mi padre no me llamaba desde hace 4 años casi, cuando me pidió que le dejara dinero a mi hermano, pero sabía que seguía por ahí con su vida. Ahora ya no está y no podrá cambiarse. Decía antes que ya no estoy cabreada y es cierto, ya se me ha pasado el enfado porque nadie me ayudara a mejorar la relación con mi padre, porque mi propio padre no colaborara en que tuviéramos contacto. La vez que le llamé para decirle que me había comprado un piso no me cogió el teléfono y al mensaje que le escribí, me contestó diciendo:
"pues ya sabes, ahora que estás casada con el banco más vale que te portes bien y pagues todo religiosamente, que si no, después buscan familiares que se puedan hacer cargo de la deuda"
Seguiré portándome bien, pero para cuidarme yo y ser feliz. A ver si este año tengo una vida al menos tan bonita como el año pasado, rodeada de amigas, de la familia de mis jefes, mis niños y mi piso.
Os deseo un 2011 muy bonito.

