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viernes, 7 de enero de 2011

Con resaca Navideña resumiendo mis días desde Año Nuevo

Ya pasó todo y volvemos al día a día como si nada hubiera pasado. Sólo quedan señales de Navidad en los turrones que no se han comido, los regalos y los adornos que posiblemente desaparezcan este fin de semana hasta el año que viene. Mis niños vienen hoy de vuelta. Tanto la víspera de Reyes como ayer, hablé con ellos. Estaban nerviosísimos y cayeron dormidos por puro agotamiento, a pesar de que la madre les echó melisa en la leche antes de dormir. Ayer entusiasmados, eufóricos y decían que me echaban de menos, que tenían ganas de venir para jugar conmigo. 
- ¡Y yo con vosotros! Marcos, no te imaginas lo mucho que os quiero.
- Je je. Nozotos tamién
- Pues pasadlo muy bien con los primos, seguid siendo buenos y nos vemos en cuanto volváis.

Mañana por la tarde iré a la casa a pasar la tarde con ellos, jugaremos y recuperaremos el tiempo de las vacaciones en una sola tarde, los padres creo que andan algo agotados. Ella empieza a encontrarse más pesada con el embarazo y entre tanta fiesta, tanto niño y el viaje a Bilbao, necesita un par de días para ella. Yo encantada de que vuelvan y que puedan descansar, también tengo muchas ganas de verlos a ellos.

Después de Año Nuevo, hicimos la cena en mi piso para inaugurarlo oficialmente y darnos los regalos del amigo invisible. Creo que todos salimos encantados porque fue una cena divertidísima en la que cada uno se hizo cargo de algo. A SuperA le habían regalado por Papá Noel una coctelera, un medidor y un libro para cócteles y llevaba desde el 25 estudiándose las recetas para estrenarlo en la cena. Como C es la barman de la "familia", improvisaron una barra después de cenar y se pusieron a preparar bebidas. Todo muy rico. D y Dmarido trajeron su consola y el juego de karaoke con los micrófonos, B se trajo la colección de collares, gorritos, matasuegras y caretas  más grande que haya visto nunca. Y A preparó unas tarjetas preciosas de papel reciclado con un cordón de algodón y una portada pintada a mano que decía: La primera foto del mejor Año. Nos hicimos muchas fotos todos juntos durante la noche, de modo que cada uno escogió su preferida y ella las va a sacar en papel e insertarlas en las tarjetas. Este año he tenido mucha suerte con que me tocara A de amigo invisible, aunque entre nosotras no hay regalo feo, A siempre acierta conmigo y lo más difícil, siempre me sorprende. Para nada me esperaba el bowl de vinilo auténtico chulísimo y el llavero "Love" de la peli, que me  dio diciendo: 
- como Jennifer Hudson en Sex and the City, yo ya encontré mi amor, ahora te toca a ti encontrar el tuyo.

Y sonó un oohhh al unísono de todos mientras nos abrazamos. A ella le tocó el regalo de D, que no se le ocurrió otra cosa que regalarle un delantal a cuadros de los que se cogen con imperdibles al pecho. A ver, no es que no le venga bien un delantal, pero aunque nadie dijo nada con la mirada, todos pensábamos que había infinidad de regalos mejores que hacerle a A que fue, a su vez, la única que puso buena cara cuando abrió su regalo mientras los demás nos quedábamos de piedra. Muy "Cuéntame cómo pasó", pensamos que de un momento a otro iban a salir Merche e Imanol Arias...
A mí me tocó regalarle a B y me decidí por un plato térmico y un termito para el café muy bonitos porque la mayoría de las veces que come en el trabajo se le queda todo frío y le gustó mucho (o al menos disimuló bien).

Ayer por la mañana día de regalos, yo me levanté, me arreglé y me tomé una buena taza de chocolate a la taza bien calentito y churros en mi nuevo bowl de vinilo (parte de mi regalo de amigo invisible de A junto con un llavero de "Love" como el de Sexo en Nueva York) y me fui con cámara en mano hasta la casa de D y Dmarido para ver la sorpresa en las caras de sus hijos. Nos hartamos de reír, son niños normalmente poco expresivos, pero creo que toda su expresividad la agotan con cada día de Reyes, ¡no podían gesticular más de la sorpresa! muy muy divertido. Después me fui a casa a dormir un rato (me tuve que levantar a las 7 am para llegar a tiempo antes de que despertaran los niños) y por la noche quedamos todos para ir de tapas y hablar de los regalos. 

Esta noche A y SuperA van a preparar pizza casera (masa incluida) y jugaremos todos una sesión de Partini, aprovechando que a C le deben días libres y que trabajó ayer. Ya os contaré. Espero que hayáis tenido unos felices Reyes. ¿qué os han traído a vosotros?

viernes, 3 de diciembre de 2010

Cartas a SS RRMM

Hoy estoy reventada. Llega el puente, todo el mundo tiene planes fabulosos y yo lo único que puedo hacer es comprarme galletas de chocolate y hartarme de ver pelis. Esta mañana tenía a mis tres mosqueteros esperándome, Marcos (el mayor) no ha ido al cole. Se levantó esta mañana contrariado sin querer ir a la escuela y aunque hemos intentado sonsacarle información, no lo hemos conseguido. Algo ha debido de pasarle, es un niño que nunca se queja. Ya me enteraré. 

Pues eso, con el mayor en casa, Miguel se pone algo más revuelto porque teme no ser el centro de atención, así que dije: ¡nos vamos de paseo! y desde las 9.30 hemos estado callejeando. Cuando estábamos en el parque, que vaya frío que he pasado (los niños correteando entran en calor, pero yo allí parada como una gárgola, me he quedado congelada) me ha llamado A, que estaba peregrinando por las herboristerías para comprar gengibre para unas galletas. 

Nos hemos reunido en el parque y he agradecido enormemente su ayuda: hoy me pesaban los brazos, estaba cansada, no reaccionaba a las bromas de los niños y con que alguien me despeje a uno de los tres, ya me desenvuelvo sin problemas con los otros dos. Me siento algo culpable porque cuando se acercaba a nosotros no he podido evitar sentir envidia y algo de enfado con ella. Llevaba un vestido largo gris de punto (como una camiseta de algodón hasta los pies) que le quedaba como un guante, una chaqueta de punto verde botella a juego con unos botines de ante y una pashmina gris. Es que hasta el rubio de su pelo, recogido en un coco, brillaba como si fuera de anuncio. Yo también soy rubia, pero ni el pelo me reluce así, ni podría ponerme ese vestido. Esta mañana amaneció el cielo despejado, pero con frío, así que yo me he puesto unas bailarinas y el jersey más abrigado que tengo (lo que resalta mis ya de por sí vistosas redondeces) Los padres y abuelos de algunos niños la han estado mirando con lujuria en el parque, pero ella estaba riendo a carcajadas con los niños y ni se ha dado cuenta. Vaya mierda... a ver, es mi amiga, no es tonta, no va de nada, ¡pero hay días que me cuesta no sentir envidia!

Quería pasarse por el Club del Gourmet del Corte Inglés para comprar un café muy especial que le gusta a SuperA, así que me he llevado a los chicos a juguetería para seguir completando nuestra colección de catálogos de juguetes. Y los niños nunca dejan de sorprenderme: tenemos 15 catálogos de juguetes distintos, a cada cual más tocho, y se conocen ¡todos y cada uno de los juguetes! (vale que tienen la ayuda de los anuncios mañaneros bombardeándolos) La semana que viene, pasado el puente (ya que aprovechan y se van de viaje) tenemos que recortar los juguetes favoritos y pegarlos cada uno en su carta. Marcos se pone nervioso, un día pide una cosa y al otro día algo completamente distinto, así que tiene a los Reyes Magos perdidos. Miguel lo tiene claro: Bob Esponja para todo... como que tengo al muñeco amarillo más que aborrecido. A Ana, los Reyes decidirán que le traen, pero creo que (para alegría mía) quiere un Pocoyó blandito de peluche porque esta mañana lo ha cogido en el Corte Inglés y no lo soltó hasta que nos marchamos. 

Recuerdo que mis Reyes nunca me traían lo que pedía, me quedé siempre con ganas de un Cinexin. Era un pijama, una mochila, colores y un paraguas. Algunos años cambiaban uno de los regalos por un abrigo o un chubasquero, pero vamos, la dinámica era siempre la misma. Sólo un año me trajeron una muñeca que caminaba y traía una cámara de fotos y cuando le tirabas una foto, ella se paraba a posar. Me gustó mucho. Creo que fueron mis mejores Reyes. Y Justo esa primavera se separaron mis padres y cambió todo definitivamente. Ahora no sé que pedirme, supongo que como me he casado con el banco, los regalos van a ir todos para el piso y me gusta la idea. Las niñas nos hacemos todas un regalo de amigo invisible; este año quiero encargarme yo de la cena y que inauguremos el piso. Hemos marcado el día 2 de Enero porque A va a pasar la mitad de las vacaciones en la otra punta de España con su familia política y a B le toca ir y venir durante todas las Navidades del trabajo a casa de su familia (600 km.). Yo aún no sé lo que haré. De momento creo que hoy, me pediré comida china, me enchufaré a la tele y esperaré a caer dormida de aburrimiento para no darle vueltas a la cabeza...



Espero que tengáis un mejor puente que el mío.